Ecología Política XXI

Hacia un mundo solidario, justo y sostenible

“¿Pueden un socialista o una comunista del siglo XXI no ser vegetarianos?” por Jorge Riechmann

En noviembre de 2012 la revista Viento Sur publicaba su número 125 con un dossier central sobre “Los otros animales: vida o mercancía”. En este dossier se encuentra el artículo que hoy recomendamos: “¿Pueden un socialista o una comunista del siglo XXI no ser vegetarianos?” escrito por el filósofo ecologista Jorge Riechmann. El documento se encuentra en el siguiente enlace: http://www.vientosur.info/IMG/pdf/VS125_J_Riechmann_Puede_comunista_no_ser-vegetariano.pdf

A nivel divulgativo destacamos la nota que Jorge Riechmann dedica en el artículo a la cuestión del toreo:

Concedemos que la mal llamada “fiesta de los toros” sea cultura –en el mismo sentido en que los tormentos que aplicaba a sus reos la Santa Inquisición formaban parte de la cultura española de la época— pero ¿va a ser por eso un bien? Que una práctica determinada venga enmarcada en una tradición o una cultura no nos dice nada sobre su posible justificación ética. No se trata de que regionalistas o nacionalistas periféricos cuestionen una supuesta esencia cultural española, sino de algo de mucho mayor calado: la toma de conciencia sobre espectáculos crueles donde se tortura y mata a seres sintientes que padecen dolor, miedo y otros afectos similares a los nuestros.

Las prácticas culturales que involucran la tortura de seres vivos —desde la caza del zorro a la fiesta roja de la matanza de atunes en las islas Feroe— son inaceptables. No disfracemos su brutalidad e inhumanidad: se trata de signos de barbarie. La comparación con otras prácticas culturales como la ablación del clítoris no supone que se rebaje la condición de las mujeres, sino que en ambos casos un rasgo cultural, en determinadas sociedades, es incompatible con el principio de humanidad. 

El sacrificio más o menos ritual del toro en el curso de la corrida conlleva un grado de sufrimiento y destrucción del animal incompatible con una conciencia civilizada. El sacrificio de seres humanos y de animales no humanos forma parte de la historia de la humanidad, y ha constituido incluso el núcleo de lo sagrado en determinadas formas de organización social: pero su persistencia, por mucho que la asuma una parte de una sociedad, es incompatible con el progreso moral en las mentalidades y acompaña la reproducción de comportamientos inhumanos.

Con la supresión de las corridas de toros puede avanzarse hacia una reconsideración profunda de la relación entre el ser humano, los animales no humanos y la naturaleza. No debemos apoyar prácticas sociales que legitiman la sumisión a los impulsos primarios y la violencia.  

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en abril 15, 2014 por .
A %d blogueros les gusta esto: